El municipio de Urduliz se asienta sobre un amplio valle, flanqueado por dos sistemas de colinas, salpicadas por caseríos diseminados. Una zona eminentemente rural en la que tan sólo la parroquia de Santa María lograba reunir en el pasado algunos edificios, formando el pequeño núcleo de la Anteiglesia. Posteriormente, a partir de los años 60, algunas zonas de Urduliz conocieron una expansión propia de un ámbito más urbano.
Los principales motivos del desarrollo del municipio han sido su buena ubicación, cercana al mar y al área industrial del Nervión, y la abundancia de espacios libres para la instalación de industrias. Hoy en día el sector industrial es el que concentra mayor ocupación entre la población de Urduliz. El sector servicios también se ha desarrollado en los últimos años, impulsado por el incremento residencial en la zona. El sector agrario sigue presente en el municipio en numerosas pequeñas explotaciones dedicadas a cultivos tradicionales y a los productos hortícolas.
Urduliz conserva en sus distintos barrios un tradicional entorno rural de gran valor paisajístico, que podemos conocer a través de diversos paseos y rutas cicloturísticas. La privilegiada situación de Urduliz en el pasillo natural hacia el mar generó en el pasado una mayor relevancia e influencia del municipio respecto a las localidades vecinas. Testimonio de esta época es el primitivo núcleo de la Anteiglesia, en el que en un agradable entorno se concentran notables edificios en torno a la Iglesia de Santa María. Muy cerca se encuentra la ermita de Santa Marina, privilegiado mirador de la comarca. |
Patrimonio Monumental Alrededor de la antigua campa del ferial de ganado, hoy área recreativa, se reúnen la Iglesia de Santa María, el Palacio Torre Barri y el Palacio Barroco de Mentxakaena, además de varios caseríos de interés, como el que hoy ocupa la Casa de Cultura.
La ubicación del conjunto, alejado de la carretera que ha aglutinado a la mayor parte de la población, ha hecho que este entorno conserve su belleza y tranquilidad.
Iglesia de Santa Maria: Parroquia renacentista, edificada en el s. XVI y rehecha en el s. XVIII, reaprovechando sus muros, de magnífica piedra de sillería. Consta de una nave, tres bóvedas, tres altares y torre al frente. Los dos accesos en arco de medio punto pertenecen a la iglesia original.
Torre Barri: Notable edificio palaciego construido en el s. XVII sobre una anterior torre-fuerte de uso castrense. Es un gran edificio compacto, de volumen cúbico, que conserva varios elementos de gran interés: cornisa, patín, herrajes del balcón, ventanas y escudo de los Echevarria de Butrón, entre otros.
NO TE PIERDAS... Santa Marina
El empinado paseo por los riscos de Santa Marina llega hasta la ermita del mismo nombre. Se trata de un edificio gótico (s. XV) de una sola nave con planta irregular, que aprovecha en uno de sus muros la misma peña cortada y labrada. En el presbiterio hay una escalinata labrada en roca viva. Destaca su acceso en arco apuntado y el pavimento de grandes losas de piedra.
La ubicación de la ermita en el punto más alto de las Peñas se debe a razones estratégicas, ya que se trata de un lugar privilegiado, en el límite entre Urduliz y Sopelana, capaz de dominar los valles que se extienden a ambos lados, lo que resultaría de gran utilidad en la época de su fundación, en plenos conflictos banderizos. En un día despejado se divisa desde aquí una amplia panorámica que comprende desde punta Lucero hasta cabo Villano. El entorno de Santa Marina es ideal para la práctica de la escalada, por lo que es muy frecuentado por los amantes del deporte en plena naturaleza.
El día 20 de julio se celebra en el entorno de la ermita una animada romería en la que se dan cita los vecinos de Urduliz y Sopelana. |