La Anteiglesia de Sondika se extiende desde la llanura húmeda formada por el río Asua hasta las cumbres de Artxanda y forma parte del Valle del Txorierri, paralelo y limítrofe con el Valle del Nervión-Ibaizabal. La cercanía a la villa de Bilbao ha tenido un importante peso en la historia de nuestro municipio, estrechamente relacionado desde antiguo con la red económica de la capital.
A lo largo de los tiempos Sondika ha tenido un carácter eminentemente rural. Esta forma de vida sufrió una importante transformación a partir de los años cincuenta, debido al fuerte crecimiento industrial experimentado en la Comarca del Gran Bilbao. Sondika, al igual que el resto de los municipios del Valle del Txorierri, se convirtió en un área de expansión industrial y residencial del cercano entorno urbano.
El centro urbano actual de Sondika se articula en torno a los núcleos de San Juan, Goiri y Lehendakari Agirre. Esta área, de configuración moderna e intenso desarrollo urbanístico, ha experimentado en los últimos años un proceso de transformación, que ha posibilitado la urbanización de nuevas zonas. En torno a la campa de Gorondagane, y rodeados por numerosas zonas verdes, se concentran la mayoría de los equipamientos y servicios municipales.
La actividad industrial del municipio se sitúa en los polígonos de Berreteaga y Sangroniz.
En la actualidad Sondika es un municipio en clara expansión demográfica y económica, propiciada por la creación de centros industriales y la construcción de nuevas zonas residenciales. El Parque Larrabarrena, situado junto al centro urbano, es una amplia zona verde dotada de un completo equipamiento (zona de juegos, “pic-nic).
La otra gran área de expansión y recreo de Sondika se sitúa en Artxanda, zona que por su ubicación y sus múltiples recursos ejerce hoy en día de pulmón y esparcimiento del apretado espacio de las zonas urbanas próximas. En esta zona se sitúa la ermita de San Roke, templo de gran tradición situado en un bello paraje con amplias panorámicas y el Molino de Viento de Artxanda, pionero entre los escasos molinos de viento de Bizkaia y testigo de la Batalla de Artxanda, uno de los más decisivos combates de la Guerra Civil en Bizkaia.
Los barrios del municipio mantienen hoy en día un ambiente rural en un paisaje salpicado de prados y huertas. Merece la pena pasear por el entorno para conocer lugares como Izarza, con varios caseríos de interés o el pequeño puente de Sangroniz, cerca del lugar donde estuvo el puerto comercial de Asúa, hasta el que llega el influjo de las mareas. Varios restaurantes situados en las cercanías nos permiten coronar el día en torno a una buena mesa. |
Patrimonio Monumental; El atractivo de su llana superficie y la facilidad en las comunicaciones fueron decisivos en la elección de Sondika como sede del Aeropuerto. Inaugurado en 1948 y ampliado y reorientado en el año 2000, el aeropuerto, situado sobre terrenos de Sondika y Loiu, es hoy una moderna infraestructura y su terminal un elemento emblemático, firmado por Santiago Calatrava.
La construcción del Aeropuerto provocó una alteración radical de las funciones del espacio y los usos del suelo, originando la demolición de una gran parte del núcleo urbano y del patrimonio monumental e histórico de la Anteiglesia. Entre los edificios desaparecidos se encontraban las Casas de Uribe, centro y sede de la Merindad del mismo nombre, la cual abarcaba 32 anteiglesias; la ermita de San Mamés o Santimami y la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, de la cual únicamente se conservan la puerta principal de la misma y unos interesantes capiteles románicos, hoy en el Museo Arqueológico de Bilbao.
Sin embargo tres de las cuatro antiguas ermitas de los distintos barrios de Sondika han llegado hasta nuestros días, a pesar de haber sufrido a lo largo de su historia numerosas vicisitudes. La ermita de la Santa Cruz de Goiri está ya hoy en día rodeada por el centro urbano. San Martín en Izarza y San Roque en Artxanda son ermitas de estilo popular, ambas situadas en bellos parajes.
El influjo de las mareas llegaba antaño hasta el puente de Sangroniz, permitiendo el ingreso de pequeños barcos cargados con la vena de mineral de Somorrostro. Rodeado hoy de numerosas industrias, herederas de las antiguas ferrerías que transformaban el mineral en hierro, el pequeño puente es hoy testimonio de èpocas pasadas, en las que el puerto comercial estaba situado junto a la Torre de los Asua.
Sondika conserva un interesante conjunto de caseríos de verdadero valor etnográfico, a pesar de las transformaciones experimentadas por muchos de ellos a lo largo de los años. El actual caserío Torretxu, en Sangroniz, es probablemente la torre de procedencia de este linaje. Aunque ha perdido parte de su altura aún se puede apreciar la calidad de la sillería de sus muros, un bello arco apuntado y algunas aspilleras. Ejemplos destacables de los siglos XVI y XVII son, entre otros, Kaminoa en Izarza, Boskotxe en Beinke y Enekone en Sangroniz. En el siguiente siglo destaca el Palacio Urkiaga en Izarza.
En cuanto a arquitectura civil, existen varias edificaciones de interés como el del Batzoki, un palacete de tintes barrocos, realizado en el s. XVIII. La antigua Casa Consistorial es asimismo de estilo neobarroco.
Sin duda el elemento más peculiar del patrimonio de Sondika, es el Molino de Viento de Artxanda. Edificado en 1725, fue una construcción novedosa, el pionero en Bizkaia de estos escasos molinos, que se construyeron a su imagen ante la persistente sequía que azotó en Bizkaia a comienzos del s. XVIII, inutilizando los molinos de agua tradicionales. Testigo de la Batalla de Artxanda y del cerco a Bilbao en la Guerra Civil, donde resultó seriamente dañado, continúa hoy en día en pie y su privilegiada posición lo hace visible desde numerosos puntos de la provincia. |