Municipio de la costa bizkaina, situado en un privilegiado entorno natural, que ha logrado combinar lo rural con lo turístico y la tradición con la modernidad.a
La gran tradición turística con que cuenta Bakio ha dado lugar a la creación de una importante infraestructura, cuyo punto de información y promoción es la Oficina de Turismo, que permanece abierta durante todo el año, generando numerosas actividades de carácter cultural y lúdico.
El secreto de Bakio es su peculiar microclima local, húmedo y benigno generado por una geografía singular. Gran parte de los terrenos del municipio se sitúan en una llanura deprimida, invadida parcialmente por el mar y protegida en sus extemos por dos alineaciones montañosas de escasa altitud.
Gracias a esta singularidad climática Bakio es un lugar especialmente apropiado para el desarrollo de la agricultura, que favorece incluso el crecim |
Patrimonio Monumental
En lo que a la arquitectura religiosa se refiere, merece destacarse la Parroquia de Andra Mari, de estilo gótico (s. XVI) que se ubica en el núcleo original de la Anteiglesia, en el barrio de Basigo, núcleo de la anteiglesia. Mención aparte merecen las ermitas de San Martín, Santa Úrsula, San Esteban, San Cristóbal y Santa Catalina, todas ellas situadas en barriadas rurales de bellos paisajes y construidas con el encanto del estilo popular.
De camino a San Juan de Gaztelugatxe, hoy día bajo jurisdicción de Bermeo, encontramos un edificio de imprescindible visita: la Iglesia de San Pelaio, este edificio del s. XII, marcadamente románico, de líneas severas y puras, ha perdurado prácticamente íntegro a lo largo de los siglos.
San Pelaio mantiene completa e intacta su planta original de una sola nave y ábside abovedado, y su torre es la única conservada del románico en toda Bizkaia. Las señas más claras de su identidad medieval vienen dadas por su arco de triunfo interior, la portada de acceso y sobre todo por la delicada ventana del ábside, cuyos capiteles de aire bizantino mezclan las hojas y la geometría.
Dentro de la arquitectura civil Bakio posee un importante conjunto de elementos de arquitectura culta, generados a partir del s. XVII hasta nuestros días, que podemos conocer a través de recorridos señalizados. En el Período Barroco destacan las mansiones señoriales de Elexpuru y Ormatza, severos palacios rurales pertenecientes a poderosas familias locales de la época, que reflejan el tránsito entre la tipología rural y las funciones residenciales.
Con la entrada del s. XX nuevas formas arquitectónicas se introdujeron en Bakio. El auge de la costa como lugar de residencia vacacional de las clases privilegiadas de Bilbao pobló de suntuosas mansiones el camino desde la iglesia hasta el mar y la carretera que conduce al puerto. La característica fundamental de estas casonas residenciales es la gran variedad de estilos, que tenía como finalidad subrayar la posición económica, social o ideológica de su propietario, mediante diferentes opciones estéticas.
Las más antiguas eran réplica de modelos parisinos, como Feliena y Quintatorre (1896). Otras más tardías tomaron como referencia construcciones barrocas, como el Palacio Itxas-Ondo, fechado en 1930. Con posterioridad se aplicaron modelos más cercanos: edificios neocántabros, como Rosario Enea, neovascos, como Loraldia o Isabela, y chalets de inspiración inglesa. Ya en nuestros días se construyeron en Bakio innovadoras viviendas unifamiliares, como Aristondo o Aretaetxekosolo, revolucionarias del estilo en los años sesenta.
PATRIMONIO RURAL:
Tradicionalmente las principales fuentes de recursos de Bakio han sido las actividades agrícolas y ganaderas, siendo secundarias las dedicaciones relacionadas con el mar. El núcleo productivo del antiguo modelo económico era el caserío, edificio dedicado a la vivienda de la familia y el ganado. En los recorridos señalizados del municipio podremos conocer un amplio conjunto de caseríos de diferentes épocas y estilos constructivos: con soportal adintelado (Gorrondona, Artetxe), con soportal en arco (Bidetxe) y de estructura cúbica, tipo palacete, como Gabantxo.
La agricultura continúa siendo hoy en día un importante sector de actividad en Bakio, donde se cultivan productos de alta calidad y gran tradición, cuyo máximo exponente es el famoso txakoli. En la actualidad existen en el municipio tres Bodegas acogidas a la DO Bizkaiko Txakolina (Abio, Zabala y Doniene-Gorrondona) y se encuentra en realización un Txakolingune. Numerosos caseríos de Bakio conservan estructuras e instalaciones que reflejan la tradición secular del cultivo de la vid en emparrados.
Molinos y ferrerías constituyen los más antiguos testimonios del aprovechamiento de la energía hidráulica en la industrial rural. En la cuenca de Bakio proliferaron a partir del s. XVIII numerosos establecimientos en torno al río Estepona, llegándose a contabilizar ocho molinos y tres ferrerías. Las ferrerías transformaban el mineral de hierro que llegaba en barcazas desde las Encartaciones hasta la playa de Bakio. Su propiedad estaba en manos de los poderosos locales, que los arrendaban a una familia durante generaciones.
Los molinos de Bakio han permanecido en activo en su mayoría hasta hace unas décadas. Algunos de ellos conservan hoy en día sus elementos e instalaciones, huellas de su reciente pasado. En el restaurante Zintziri Errota, se pueden visitar la instalación recuperada y en funcionamiento del molino originario, además de una variada muestra de aperos e instrumentos. La Bodega Gorrondona posee también una colección etnográfica, centrada en la tradición txakolinera del municipio. El Restaurante Eneperi posee también un pequeño museo etnográfico en su interior
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